Still Our Land

martes, 16 de abril de 2013

La palabra Clave


Después de la polémica generada en Francia por el libro “Francia Naranja Mecánica” de Laurent Obertone, retrato crudo y sin concesiones del asalvajamiento de un país que hasta hace pocas décadas era uno de los más seguros del mundo (una situación similar a la realidad de la mayoría de las naciones de Europa occidental), llega ahora un obra que trata de otro gran tabú: el odio antiblanco que padecen cada día más franceses (y por extensión más europeos) y de manera cada vez más agresiva y violenta. Éste es el tema del libro “¡Blanco de mierda!: Crónica de un odio inexistente”, de Gérald Pichon, recientemente publicado en el país vecino. Las dos obras están íntimamente relacionadas ya que el problema abordado en el primer título (la criminalidad desmedida que asola Francia) se explica en gran parte a través del odio antiblanco de esos criminales que han hecho de un país civilizado un infierno de violencia y terror diario para millones de franceses reducidos al estado de presas fáciles para las jaurías de fieras y otras alimañas que se ceban en ellas.
Frente a la realidad de las violencias perpetradas en Francia contra la población blanca, una voz valiente se ha elevado contra el tabú de un odio racial, el odio antiblanco, que muchas víctimas no se atreven a señalar ¡por miedo a verse acusadas de racistas! Esta demencial situación que lleva a las víctimas a silenciar el carácter verdadero de las agresiones cometidas es el resultado de largos años de manipulación, de propaganda y de lavado de cerebro, llevados conjuntamente por los medios del sistema, la clase política en su gran mayoría y por todo un ejército de organizaciones denominadas antirracistas que han hecho del odio antiblanco la razón de su propia existencia. Pues el odio a la raza blanca y a los pueblos europeos es el verdadero motivo de la acción de esas organizaciones, disfrazadas bajo el falso ropaje del “antirracismo”, palabra clave para evitar decir odio antiblanco. La ideología “antirracista” esconde en realidad un racismo feroz hacia la raza blanca, y su hipócrita discurso sólo es una pantalla para engañar a los mismos que son víctimas de ese odio. Hacer sentirse culpables a las víctimas es tal vez la más vil de las manipulaciones, el más pérfido de los engaños, la más artera de las artimañas, ya que vuelve vulnerables y desamparados a aquellos que pudieran todavía intentar algún movimiento de protección ante sus verdugos, porque los priva de todo justificativo moral para su defensa. Los ideólogos del antirracismo se presentan como la conciencia de nuestra época, poco menos que los redentores de la humanidad, cuando en realidad sus fines son tan criminales como falsa su doctrina.
El antirracismo busca aniquilar a una raza concreta: la raza blanca. Y ese racismo, sin duda más real que cualquier otro, es negado por el mismo sistema que lo alimenta.
Ese racismo silenciado y negado es el verdadero racismo que sufre la sociedad francesa en particular y la europea en general.
Un racismo antiblanco, ocultado a conciencia por un sistema sin aliento, cuya utopía multicultural llevada a los altares con la ayuda del aparato mediático, artístico y financiero sin duda no es ajena a su declive.
Ya se ha perdido la cuenta de los dineros públicos gastados por las oficinas antirracistas, curiosamente insensibles a la suerte de los autóctonos que sufren en primera personas las “bendiciones” y los “beneficios” de la multicultura. En esa perspectiva, el mayor interés del libro de Gérald Pichon, “¡Banco de mierda!: Crónica de un odio inexistente” no es tanto la revelación de ese racismo antiblanco que desmiente el sacrosanto universalismo republicano, como los subterfugios, las mistificaciones empleadas por las élites políticas, la casta mediática y la esfera de las ONGs para ocultar esta violencia orquestada por las bandas étnicas contra la población autóctona francesa.
“¡Blanco de mierda!: Crónica de un odio inexistente!” pone al desnudo la impostura de las élites políticas y financieras. Estas agitan hoy sin el menor pudor el fantasma del racismo antiblanco, después de haberlo fomentado de mil maneras.
Están los antiguos adoradores de Mao que al sentir cambiar el viento se han refugiado en los brazos del capitalismo ultraliberal. Están los antiguos apologistas de la “convivencia” y la “diversidad” que, viendo las fechorías de su proyecto de sociedad, van de plató de televisión a estudio de radio haciendo gala de una inesperada empatía por el “blanquito” de a pie, víctima del descalabro de sus condiciones de vida. Su objetivo es simple: hacer olvidar su papel de portavoces de una inmigración masiva y de fiscales acusadores del francés autóctono, nada entusiasta ante la idea de experimentar en su vida cotidiana las alegrías de una “sociedad abierta al exterior”. A imitación de los secuaces estalinistas, esta oligarquía, vestida con los harapos del mestizaje se esfuerza en camuflar por todos los medios ese pasado poco glorioso. En su libro, Gérald Pichon deconstruye su discurso pernicioso, sus trucos y sus mentiras que han sido posibles gracias a la complicidad del mundo periodístico, y pone frente a frente a los promotores de la diversidad y los nuevos oportunistas de la política electoralista.
“¡Blanco de mierda!: Crónica de un odio inexistente” rinde justicia a los cientos de miles de personas invisibles que cada semana, cada mes, cada año son objeto de insultos y de burlas, por el color de su piel, y son víctimas de agresiones físicas con resultados a menudo trágicos. Este libro es un homenaje a esos ciudadanos sin voz, abandonados en las cunetas de la República Francesa a quienes se les repite a diario que la “inmigración es una oportunidad para Francia”. En un estilo claro y contundente el libro bien documentado de Gérald Pichon es una demostración magistral de la existencia del odio contra el blanco.
Así dice la contratapa del libro:
“Durante mucho tiempo, el odio antiblanco ha sido asimilado a una herramienta de propaganda de la extrema derecha y por lo tanto descalificado por las élites políticas y mediáticas. Sin embargo esta dolorosa realidad alcanza a un número cada vez mayor de franceses. Insultos, agresiones, violaciones… Esta forma particular de odio racial es bien real, pero para los detractores de esa realidad, afirmar ser víctima de ese odio es un error, es rechazar el sacrosanto dogma de la convivencia y la diversidad erigido en valor supremo de la sociedad multicultural. En estos momentos, en que se asiste a groseras y oportunistas tentativas de recuperación política de bajo nivel, el libro “¡Blanco de mierda!: Crónica de un odio inexistente” expone, con testimonios y números, una realidad desconocida y voluntariamente disimulada por los gobiernos tanto de derecha como de izquierda.”
Y éste es el prólogo del libro:
“Demasiado solo, demasiado pálido.
Demasiado solo para que ser temido,
Demasiado pálido para ser compadecido.
Vae victis.” (*)
(*) !Ay de los vencidos!
“Es un chico que vuelve a casa ensangrentado, una adolescente aterrorizada ante la idea de salir a la calle, un joven agredido con una violencia increíble, una abuela martirizada que su familia no olvidará nunca… Todos han conocido el desamparo y la angustia, el miedo, el llanto ahogado, la soledad. Ninguno podrá olvidar esas escenas de violencia tantas veces revividas, ese traumatismo que no olvidarán nunca. ¿Cuántas veces se vuelve a ver la misma escena? ¿Y si en el fondo la hemos provocado? ¿Por qué yo, por qué nosotros? Por qué tú y por qué vosotros, los agresores, los violadores y los violentos? ¿Por qué ese encuentro entre tú y yo, entre nosotros y vosotros? ¿Por qué yo y nosotros y no él y ellos? ¿El azar? ¿El destino? ¿Dios o el diablo? ¿Qué hemos hecho para merecer eso?
Levantas un puño vengador, pareces nervioso, tienes justo el tiempo de mascullar un “¡blanco de mierda!” antes de cortarle el hilo de la vida, de quitarle su confianza en los hombres o de no dejarlo envejecer en paz. Ante los policías, los juzgados, vosotros los agresores, justificaréis vuestros actos. Os escucharemos con atención, con una inquietud mezclada de esperanza: podremos entonces comprender esta agresión, esta violación, esta muerte… Juicio, cárcel, multas para vosotros. Pérdida de confianza, miedo y a veces el olvido para nosotros. Más adelante os burlaréis de la víctima. “¡Víctima, víctima!”: es el nuevo insulto de moda en los patios de recreo. No os arrepentís de nada, vosotros estáis en guerra, nosotros en el llanto.
¿Es nuestra cara, nuestros rasgos que no os gustan? Ya… demasiado pálido, demasiado blanco, demasiado simple… no lo bastante adecuado para este barrio, esta ciudad. ¿Tal vez para esta época?
¿Ya lo has entendido, “blanquito”? Te he roto la vida porque no eres como yo y te lo he hecho pagar caro. Este odio, está aquí. Está en mí y este odio, es el odio de ti, de tu color de piel: me tomo mi revancha, te aplasto, te humillo. No comprendes: te golpeo. Comprendes: te golpeamos. A mí me disculparán, a ti te olvidarán. No has entendido nada todavía. Mírate en el espejo, eres débil en todos los campos, ni siquiera tienes la fuerza de reaccionar a todo esto. Mírate, nosotros somos fuertes gracias a vuestras debilidades. Sois vosotros los que nos habéis enseñado a detestaros, hemos aprendido la lección. Nos “aliviamos” sobre vosotros, la vida no es fácil para nosotros, entonces venimos a descargar nuestra frustración, aplacar nuestra ira, calmar nuestros nervios sobre vuestras espaldas, y olvidar. ¿Olvidar qué? No lo sé, lo que si sé es que a vosotros os olvidan enseguida, vosotros las víctimas. No te pongas pálido de miedo, porque sería una nueva provocación que no voy a dejar sin respuesta…”.

lunes, 15 de abril de 2013

AMOR Y SEXO

No conviene confundir el amor con la mera atracción física. El placer físico es efímero y si se busca como único fin es degradante. El amor es altruismo, negación del propio ser para formar otro en el que se funden los espíritus de los amantes. Sólo así el amor es eterno.
Respeta al sexo opuesto. Hombres y mujeres tienes valores espirituales que los hacen dignos de la misma admiración.

La prensa, el cine y la TV nos presentan machaconamente el sexo un elemento separado del amor. Y el amor como mera relación temporal amistosa y sexual.
Y los reaccionarios presentan el sexo maligno y "sucio"

el sexo es maravilloso dentro del amor, y el amor sublime para vencer el egoísmo individualista. Si el amor sólo sirve para justificar el sexo y el sexo sólo busca el placer, convertimos  a la persona en un simio.

En la vida no es lo prioritario buscar el placer, sino la dignidad, el deber cumplido, la obra hecha, la elevación como persona.

En la vida, en el NS, la mujer y el hombre tienen papeles distintos pero de igual dignidad y valor. El machismo y el feminismo son dos aberraciones del mundo liberal.

El asesinato de Rudolf Hess

Una de las escasas fotografías de Rudolf Hess en la prisión de Spandau.


Aún la semana pasada considerábamos vital recordar la figura del hombre que posiblemente mejor encarna el drama que sufrió la Alemania del pasado siglo.

El caso Hess me conmovió desde el principio. Jamás he llegado a entender el motivo por el cual fue encarcelado. Todo un gran acto de supremo idealismo, fue infravalorado e ignorado.. Simplemente fue enviado a la cárcel y todo quedo ahí. Sin embargo ese encarcelamiento se convirtió sorprendentemente en su coartada perfecta. No podía ser acusado de crímenes de guerra, ni de persecución de los judíos, ni de conocer la existencia de los campos de exterminio, ni de cualquier otro delito por el que fueron acusados otros miembros  del gobierno de Hitler. Fueran tales actos reales cómo cuentan los sicarios de los vencedores, o imaginarios, Hess no pudo participar en ellos pues tenía la coartada perfecta: estaba en la torre de Londres.

Hess fue condenado por su notoriedad, por ser de la vieja guardia y sobre todo por su actitud de fidelidad y honestidad puesta de manifiesto de forma reiterada.




En estos días, hemos rescatado este texto que  a continuación os reproducimos que consideramos altamente interesante. Interesante por arrojar algo de verdad sobre un asunto muy escabroso y muy turbio: El asesinato de Rudolf Hess.




¿Qué conocimientos poseía Rudolf Hess que fueran tan peligrosos para los aliados?
En cuanto a mí, trabajé como enfermero de Rudolf Hess, desde el 1 de agosto de 1982 hasta su asesinato el 17 de agosto de 1987, en la Prisión Militar Aliado en Spandau.
El día de la muerte del señor Hess, comencé mi trabajo como cualquier otro y el cula consistía en el cuidado de mi paciente. Como de costumbre, a las 6:45 am le ayudé a ducharse y vestirse, y estuve presente durante su almuerzo a las 10:30 am En ningún momento noté ningún síntoma de una pertubación mental. Poco después de la comida, me pidió que fuera a la cercana ciudad de Spandau para comprar una olla de cerámica para reemplazar una que se le había roto. El Sr. Hess no me hizo tal encargo para forzar mi ausencia, ya que, a partir del mediodía y hasta mi almuerzo tenía unas horas de descanso.
A las dos de tarde me llamaron de la prisión al teléfono de mi piso, que se encontraba muy cerca de la prisión de Spandau. Un rato más tarde llegué a la casita de verano en el jardín de la prisión donde me dijeron que había habido un “incidente”.
Cuando entré en su interior, la escena era como el escenario de una batalla campal, todo estaba revuelto. La estera que cubría el piso estaba en desorden, aunque el día anterior yo mismo había limpiado el suelo y colocado la estera cuidadosamente en su lugar habitual. Una lámpara del techo estaba en el suelo, pero recuerdo claramente que el cable aún estaba conectado a la toma principal. (Fue este cable el que las autoridades dijeron más tarde, con el que Hess, frágil, de 93 años y con artritis paralizante) había utilizado para ahorcarse. Una mesa redonda y un sillón del Sr. Hess también estaban tumbados. En resumen, ninguno de los muebles y objetos estaban en su lugar habitual, por lo que pensé de inmediato que allí se había desarrollado una lucha.
El cuerpo del señor Hess estaba tirado en el suelo de la casita, al parecer sin vida. Cerca de él habían dos soldados vestidos con uniformes del ejército de Estados Unidos. Yo nunca los había visto antes, también vi a un guardia también norteamericano, a quien conocía como Tony Jordan. Al lado del cuerpo de Hess, como ya he dicho, el único cable que había allí era el de la lámpara caída del techo, y que aún estaba conectado a la pared.
De inmediato se procedí a examinar al Sr. Hess. No pude detectar ninguna respiración, no tenía pulso y su corazón ya no latía. Calculé que la muerte se había producido unos 40 minutos antes.
El guardia, al que conocía como Jordan, estaba cerca de los pies del Sr. Hess y parecía agitado, estaba sudando mucho y su camisa estaba completamente empapada y, curiosamente, iba sin corbata.
Le miré y le pregunté: “¿Qué habeis hecho con él?”, a lo que me contestó: “El cerdo ha muerto, ya no tendrá usted que realizar más el turno de noche.”
Durante cinco años dedicándome al señor Hess, tenía un conocimiento muy claro y preciso de sus capacidades, por lo que no considero que, dada su condición física, hubiera sido posible que el señor Hess se suicidara ahorcándose como fue publicado más tarde por las potencias aliadas. A mi juicio fue estrangulado, pero cuando expresé mis objeciones sobre el tema, fuí amenazado con la ruina profesional o algo “peor”.
Durante años he guardado silencio por temor a esas amenazas. Pero ahora he decidido contar mi experiencia profesional y de amistad con el señor Rudolf Hess, un hombre de gran visión, inteligencia y compasión, en mi libro titulado “ Rudolf Hess: Traición y asesinato.”
La editorial Barnes es la única lo suficientemente valiente como para publicar mi libro. Importantes editores de Europa estuvieron a punto de hacerlo pero retrocedieron en el último momento.
¿Qué es lo que hay de tan peligroso en este crimen que asusta a las grandes casas editoriales? También he incluido fotos de mi archivo personal, reproducciones y traducciones al inglés de decenas y decenas de mi correspondencia personal con el señor Hess, la mayoría nunca antes traducidas al inglés.
Les garantizo que todas sus páginas reflejan la verdad de mi experiencia con él, de lo que aprendí de él como hombre y, finalmente, su asesinato y las razones por las que se cometió.
Abdallah Melaouhi





lunes, 8 de abril de 2013

EJEMPLO INMORTAL

Hay momentos en la vida, en los que el el largo camino que hemos de recorrer en la vida  se pone cuesta arriba y uno  siente que necesita fuerzas para continuar, que necesita buscar un modelo valido para afrontar esas dificultades que esta vida, puta vida a veces, nos presenta. Para mí es sin duda, Rudolf Hess.

No soy digno de hablar de Rudolf Hess a viva voz, ha sido y para mi sigue siendo en ejemplo de luchador, de idealismo, y un mártir de la paz y la libertad, pues un hombre como Hess, fue más que un Hombre, casi diría que fue un héroe por su fortaleza, ejemplo de dignidad en el martirio, pues el martirio de Hess hace pequeños a los mártires cristianos de los primeros siglos del Cristianismo.

El sacrificio de Rudolf Hess no puede ser  estéril. El nos  iluminará y nos guiará por el camino de la verdad y al final será el de la Victoria contra las fuerzas del mal.

Rudolf Hess incluso en la soledad de su celda fue más libre que sus verdugos, más libre que sus carceleros, porque el estaba por encima de las miserias de este mundo decadente y corrupto, sus verdugos y carceleros tuvieron que vender su conciencia y su honor al becerro del oro del judaismo y las democracias vencedoras que llevaron a Europa en un  ar de sangre y lágrimas provocado por ellos mismos, para someter a humanidad en una esclavitud cómo no se había conocido jamás.

Rudolf Hess voló a Inglaterra como el mensajero de la paz, a un mensajero, a un emisario, se le escucha, se le atiende o se le ignora, pero siempre es devuelto sano y salvo con la resolución adoptada. Hess fue encarcelado sin ni siquiera haber sido escuchado. Por no escucharle, millones de europeos pagaron con su vida y perdieron su libertad.

Tú fuiste libre Rudolf Hess. tú estuviste por encima de todo tú encarnas a día de hoy aún lo grande, lo bello, lo inmortal, lo sublime.

Nos postramos a tus pies, y te decimos, gracias amigo, gracias hermano, gracias padre, tu ejemplo es el que nos da fuerzas, la llama que mantuviste viva nos sigue alumbrando, tú nos das la fuerza para no decaer en nuestra lucha diaria y nos guia el ejemplo de fidelidad a tus ideales como tu nos marcaste.

46 años en una celda, en la más absoluta  soledad y teniendo la conciencia limpia y transparente como tú no hay palabras que puedan explicar lo terrible que tiene que ser, y máxime que si tú hubieras renegado de tus ideales, hubieses sido libre.

En estos tiempos en que estamos sojuzgados por las dictaduras democráticas y sionistas, la libertad se da a los asesinos, y demás productos de esta enferma sociedad, en la cual se cuenta el marxismo judaico junto con el capitalismo masón y apátrida.

MI HONOR SE LLAMA FIDELIDAD

¡¡¡HESS!!

jueves, 4 de abril de 2013

Capitalismo y Marxismo: Uña y carne.

Aquellos que mantienen sus esquemas mentales y sus intereses dentro de la trenza liberal-marxista, hablan de los términos derecha e izquierda como si fueran entidades o posiciones realmente diferenciadas en sus últimas intenciones. Hacen aparecer como contrarios estos dos extremos, cuando en verdad, uno es el sucesor del otro, y éste no existiría sin el primero.
El liberalismo es el padre del marxismo, y éste no hubiera surgido sin la acción previa de aquél,
Ambos son meros instrumentos, distintos en lo exterior pero similares en su su finalidad, de la oligarquía financiera internacional, la plutocracia o el poder del dinero.
La oligarquía financiera internacional está constituida, no ya por los "trust" productores, como por los grandes intereses financieros que dominan y se reparten el mundo en las esferas de influencia.

Después de la revolución industrial producida en Inglaterra con la aparición de la máquina a vapor, toda empresa de mediana envergadura  necesitó para su fundación y desarrollo, del concurso de los bancos. Estos, así como proveen de financiación, también la retiran, lo que coloca a toda empresa en manos de los financistas. Son éstos los que deciden la suerte de la economía y a través de ésta, de la política.
Derechas e izquierdas, liberales y marxistas, E.E.U.U. y la ex-URRS, han sido en la medida que así lo quiso la oligarquía financiera internacional.
Esta ha operado a través de tres momentos históricos que progresivamente le han dado el poder mundial con que cuenta actualmente: la Revolución Inglesa( 1640-1660), la Revolución Francesa (1789) y la Revolución Rusa(1917). Estas tres revoluciones significan la toma del control económico  del control político y del control de masas.
La revolución inglesa contra Carlos I y Jaime II determinó la privatización del Banco de Inglaterra, y por ende, el control de las finanzas, del crédito, de la emisión en manos de la oligarquía bancaria, y por tanto, el control de la vida económica. Financiaron dicha revolución los banqueros internacionales Manasem -Ben-Isarael, Fernandez Caravajal y Ebenezer Pratt; y la de 1689 por Salomón Medina Suasso y Moisés Machado, banqueros de Amsterdam.

La revolución francesa que derribó a Luis XVI y que prohibió la asociación de los trabajadores, inauguró el sistema de los partidos políticos  extendió el capitalismo, generó la miseria y el proletariado, fue producto de la alta finanza.

La financiación de la Revolución del 89 corrió a cargo de cuatro grupos bancarios internacionales: a) grupo de Frankfurt; Banca Rothschild-Mendelssohn; b)grupo de Londres: Benjamín y Abraham Goldsmid, Moisés Mocatta y Moisés Montifiore; c) grupo de Berlín: Daniel Itsig y David Friedlander, y d) grupo de Alsacia: Banca Herz Cerfbeer.

Finalmente, la Revolución Rusa, fue también obra de grupos bancarios internacionales, que, ante el descontento social, decidieron poner fin a los mismos, a través de un régimen cruel e implacable, que no diera lugar siquiera a la mínima protesta. La explotación del hombre por el hombre sería cambiada por la explotación del hombre por el Estado.
Las bancas que intervinieron en la gestación de la Revolución Cominusta fueron las siguientes: a) grupo de Wall Street: Banca Schiff, Banca Kuhn Loeb &co, Bnca Guggenheim y Banca Max Breitung, b) grupo de Hamburgo-Amsterdam; Banca Max Warburg y Sindicato Bancario Wstfaliano-Renano, c) grupo de Estocolmo: Nue Banken, d) grupo franco-ruso: Banca Lazard Freres, de París, Banco Guinsburg de Petrogrado y Tokio, ambas relacionadas con la Banca Speyer&Co(inglesa).

Mas tarde los partidarios de la democracia liberal se lamentaban por al avance del Comunismo. ¿Qué sinceridad ponen en ello si fueron los plutócratas los que lo instalaron en Rusia, y los que declararon la guerra a Alemania cuando ésta, en la segunda guerra mundial, estuvo a punto de liquidarlo?. Hoy también los marxistas instan a los pueblos a la lucha contra el imperialismo norteamericano. ¿Qué realidad tiene la lucha antiimperialista de los marxistas, cuando sus amos gozaban y gozan del poder gracias a la oligarquía financiera internacional?.

Ocurre que "mundo capitalista" y "cortina de hierro" eran dos caras de una misma moneda  la oligarquía financiera internacional aplastando a la voluntad de los pueblos. Hoy han decidido que es más sofisticada y profunda la admiración de la mente por el capitalismo y propaganda, que el dominio tiránico
 del Comunismo.



miércoles, 3 de abril de 2013

La Gran Mentira del Genocidio Español en América

De todas las mentiras que he escuchado a lo largo de mi vida sobre asuntos históricos, quizá entre las que más me molestan estén las relativas al papel ejercido por España en América. Las que conforman la “Leyenda Negra” que acusa a España de genocida y esclavizadora de los pueblos americanos durante la Conquista. Y me molestan porque son acusaciones falsas e infundadas, que a base de ser repetidas e introducidas con calzador en el ideario popular, hemos acabado por creérnoslas hasta los propios españoles.


Todo proceso histórico conquistador o colonizador conlleva el uso de la violencia y de las armas. Si bien el Imperio Romano invadió y conquistó España desde el siglo III A.C., arrasando y aniquilando a nuestros antepasados celtíberos, lusitanos, astures o cántabros, a nadie con un mínimo de inteligencia se le ocurriría hoy decir que Roma es la culpable de “la aniquilación de España” y del “sometimiento injusto” de nuestro pueblo. Más bien, los españoles mantendremos una deuda eterna con Roma por habernos dejado un legado inigualable tras su paso, latinizándonos y regalándonos su influencia y su organización. Algo parecido, o quizá de superior magnitud, sucedió en lo que respecta a la transmisión de riqueza a América tras nuestra llegada. La diferencia, sin embargo, es que el Imperio Romano no tuvo la mala suerte de contar con un enemigo anglosajón que volcara sobre él durante siglos infinitas mentiras y leyendas destinadas a diezmar su legitimidad y grandeza incontestables.
También los propios Tlaxcaltecas ayudaron a Hernán Cortés a derrotar a sus enemigos deTenochtitlán (los Aztecas de Moctezuma), y los Aztecas, a su vez, combatieron junto a los españoles en posteriores colonizaciones…La historia, como vemos, es al final una sucesión de conquistas, y si bien se cometieron algunos casos aislados de maltrato durante los periodos de introducción y de Conquista (inevitables teniendo en cuenta las gentes, las circunstancias y la época) España no ejerció sobre los nativos americanos ningún tipo de genocidio ni esclavitud generalizado. Muy al contrario, podemos decir (y avalarlo con documentación y hechos contrastados de la historia), que España fue el único país de Europa que siempre protegió en su Conquista a los nativos de todos nuestros territorios de Ultramar, garantizándoles una vida digna y unos derechos integrales.
Pocos años después de nuestra llegada a tierras americanas, y en virtud de nuestra condición de Reino católico (clave en nuestra posterior relación con los indígenas), y del impulso de nuestros frailes Franciscanos y Jesuitas, fuimos los propios españoles quienes dictamos multitud de normas, leyes y decretos oficiales que protegían a los indígenas de cualquier abuso. Y fue la propia Reina Isabel la Católica quien determinó tras el primer viaje de Colón, que los indios nativos no debían ser considerados esclavos, ni siquiera gentes colonizadas, sino súbditos de pleno derecho de la Corona Española, como habitantes de las nuevas provincias recién descubiertas.

Llegada de Cristobal Colón a America

Y nos tomamos tan en serio los españoles la aplicación de justicia sobre los indígenas delNuevo Mundo, que la Monarquía Hispánica inmediatamente acometió las reformas necesarias para regular su trato de forma oficial. De esta manera, nada más dos décadas después de iniciarse el Descubrimiento (el 27 de diciembre de 1512), España abolió la esclavitud indígena mediante las “Leyes de Burgos”, en las cuales se emitieron las ordenanzas necesarias “para el gobierno con mayor justicia de los naturalesindios o indígenas” y se estableció que el Rey de España tenía derecho a “justos títulos de dominio del Nuevo Mundo, pero sin derecho a explotar al indio, que era hombre libre y podía tener propiedades, pero que como súbdito debía trabajar a favor de la Corona sin mediar la esclavitud, retribuido y con libertades garantizadas, a través de los españoles allí asentados. España anteponía la evangelización de los nativos a cualquier otra materia, nativos a quienes consideraba hermanos cristianos, dejando a un lado las excepciones salvajes que efectivamente se pudieran dar y de las que de ninguna manera fue culpable España como unidad.
Pero las “Leyes de Burgos” no fueron unas leyes aisladas en lo referente al trato a los indígenas, y treinta años más tarde (1542), España emitía las “Leyes Nuevas” ( o Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por Su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los indios), en las que entre otras cosas se regulaba aún más en detalle el trato a los nativos, proclamando de nuevo su libertad y suprimiendo igualmente las encomiendas. Eran normas emitidas por los propios españoles y que restaban derechos a los pobladores españoles en beneficio de los indígenas, algo inédito en aquel momento y digno de asombrosa admiración…En esas “Leyes Nuevas”, el Emperador Carlos I mandó constituir una comisión que determinara la limitación de los derechos de los españoles en sus encomiendas y el sistema y forma en que se llevaban a cabo las Conquistas (no podían violarse los derechos indígenas en ese proceso). En dichas leyes, también se regulaban los tributos que los indígenas debían aportar al Estado, como súbditos del Rey que eran y no como esclavos.
En resumen, en lo relativo al trato a los indígenas, las “Leyes Nuevas” aportaban lo siguiente:
Sobre la esclavitud:
* Cuidar la conservación y gobierno y buen trato de los indios
* Que no hubiera causa ni motivo alguno para hacer esclavos, ni por guerra, ni por rebeldía, ni por rescate, ni de otra manera alguna.

* Que los esclavos existentes fueran puestos en libertad, si no se mostraba el pleno derecho jurídico a mantenerlos en ese estado.
* Que se acabara la mala costumbre de hacer que los indios sirvieran de cargadores (tamemes), sin su propia voluntad y con la debida retribución.
* Que no fueran llevados a regiones remotas con el pretexto de la pesca de perlas.
* Se dictó orden a la armada española para la persecución y castigo de las naves esclavistas inglesas, holandesas y portuguesas que infectaban el caribe con destino a las colonias anglosajonas y a Brasil.
Sobre las encomiendas:
* Que los oficiales reales, del virrey para abajo, no tuvieran derecho a la encomienda de indios, lo mismo que las órdenes religiosas, hospitales, obras comunales o cofradías.
* Que el repartimiento dado a los primeros Conquistadores cesara totalmente a la muerte de ellos y los indios fueran puestos bajo la real Corona, sin que nadie pudiera heredar su tenencia y dominio.
Y es que, como decía el historiador e hispanista estadounidense Lewis Hanke, uno de los mayores expertos sobre Hispanoamérica: “Ninguna nación europea se responsabilizó de su deber cristiano hacia los pueblos nativos tan seriamente como lo hizo España. Y no solo cuidamos más que ningún otro país nuestra relación con aquellos nuevos compatriotas, sino que el nacimiento del Imperio Español en América supuso, de facto, en inicio de uno de los periodos más prósperos de la historia universal. Un periodo en el cual la ciudad de México llegó a convertirse en la urbe más grande y rica del planeta, o en el que cuando llegaron las independencias, España había creado un legado que convertía a Hispanoamérica en la región más próspera del planeta, con un nivel de vida y una economía incluso superiores a las de la Europa de entonces y con unas ciudades (como Lima, Santa Fe de Bogotá o México), mucho más importantes que Londres, París o la Roma de aquel momento…Y fuimos quizá tan respetuosos y precavidos, que podemos afirmar que los problemas reales de las independencias americanas no fueron causados por España, sino por los trágicos y mal llamados “libertadores”, que en nombre de una falsa igualdad arrebataron a los indios sus derechos y sus tierras comunales, amparadas por las leyes y los derechos que los españoles habíamos decretado siglos antes.
Nuestra labor en América no tuvo absolutamente nada que ver con genocidios o esclavitudes, y sin embargo sí mucho que ver con el florecimiento en América de una nueva cultura que venía a cambiar para mejor la que nos encontramos al llegar. Descubrimos sociedades tecnológica y humanamente 3000 años atrasadas, generalmente inconexas entre ellas, que en su práctica totalidad practicaban el canibalismo y los sacrificios humanos, y a las cuales situamos a la cabeza del mundo en pocos siglos. Y es España la responsable de haber trasladado a América el urbanismo, el derecho, las economías estructuradas, la agricultura, las universidades, las catedrales, las técnicas arquitectónicas, la influencia del Renacimiento, la imprenta, la rueda, la escritura, la música o la fe, entre otras infinitas cosas. Fundamos 23 universidades en América que daban educación a casi 200.000 alumnos de todas las clases sociales y razas (Portugal no fundó ninguna en Brasil durante su periodo colonial, mientras que la Inglaterra colonial de entonces, por ejemplo, hasta ese momento se había preocupado más bien poco por educar a sus indígenas), y a través de la península, hacíamos llegar a América todas las corrientes intelectuales y las artes que la grandiosa España de entonces absorbía.

CAPITULO XII del testamento de ISABEL LA CATOLICA: «Por cuanto al tiempo que nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las islas e tierra firme del mar Océano, descubiertas e por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Papa Alejandro sexto de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión, de procurar inducir e traer los pueblos de ellas e los convertir a nuestra Santa Fe católica, e enviar a las dichas islas e tierra firme del mar Océano perlados e religiosos e clérigos e otras personas doctas e temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas en la Fe católica, e les enseñar e doctrinar buenas costumbres e poner en elfo la diligencia debida, según como más largamente en las Letras de la dicha concesión se contiene, por ende suplico al Rey, mi Señor, muy afectuosamente, e encargo e mando a la dicha Princesa mi hija e al dicho Príncipe su marido, que así lo hagan e cumplan, e que este sea su principal fin, e que en ello pongan mucha diligencia, e non consientan e den lugar que los indios vecinos e moradores en las dichas Indias e tierra firme, ganadas e por ganar, reciban agravio alguno en sus personas e bienes; mas mando que sea bien e justamente tratados. E si algún agravio han recibido, lo remedien e provean, por manera que no se exceda en cosa alguna de lo que por las Letras Apostólicas de la dicha concesión nos es infundido y mandado».
¿Qué se cometieron atrocidades e injusticias? Sin duda, sí. ¿Qué hubo quienes utilizaron su poder personal para esclavizar a veces a los indígenas? También. Pero el 95% de las muertes acaecidas por aquel tiempo en América no son producto de las armas españolas, sino de los virus y enfermedades (como la gripe, la viruela, la escarlatina o el sarampión), que inevitablemente se transmitieron de España a América y de América a España entre dos mundos que hasta ese momento habían estado permanentemente aislados entre sí.
Por todo ello, creo que es deber de toda la comunidad Hispanoamericana conocer estos hechos, para no dejarnos seguir engañando por la leyenda negra creada por el mundo anglosajón y por quienes encabezaron las distintas independencias e hicieron creer a algunos que la bellísima historia común que tenemos no fue sino una vulgar y cruel escabechina. Con un poco de rigor histórico y cultura, descubrimos que lejos de ser aquello que esos dicen, la historia de España en América es uno de los periodos más hermosos y prósperos de la historia universal, porque España no fue a América para irse sino para quedarse, para construir y para fusionarse. Y fruto de ese aporte y de esa fusión son sus ciudades y sus gentes de hoy, que son el mejor ejemplo vivo de aquella gesta sin igual que hermanó para siempre a una comunidad de naciones que hoy engloba a 450 millones de personas.
FUENTE: “Guía políticamente incorrecta de la civilización occidental”, adaptación española basada en: The Politically Incorrect Guide to Western Civilization. Anthony Esolen y José Javier Esparza Torres. Ciudadela Libros.
© http://laorejadejenkins.es/